
Introducción
La caracterización y dinámicas del paisaje de dehesa con SIG permite entender cómo la acción humana ha configurado este ecosistema mediterráneo único.
La dehesa se presenta como un elemento territorial clave del paisaje mediterráneo y constituye el sistema agroforestal más extenso de Europa, con unos 3,5 millones de hectáreas en España y cerca de 870.000 en Portugal. Este ecosistema combina cubiertas vegetales típicas —bosques esclerófilos mediterráneos— con usos agroganaderos y forestales, generando un paisaje resultado de siglos de manejo humano (clareos, aprovechamientos del monte, etc.).
Estos sistemas agrosilvopastoriles descansan sobre condiciones ecológicas frágiles (clima, suelo, vegetación, agua), por lo que su gestión debe responder a criterios de sostenibilidad, buscando el equilibrio entre productividad y conservación.
Las dehesas se caracterizan por la presencia de especies del género Quercus, cuya diversidad contribuye a la sostenibilidad ecológica y productiva del sistema. Desde el punto de vista legal y territorial, su regulación en territorios como Extremadura se inició con la Ley 1/1986 de la Dehesa de Extremadura, que buscó compatibilizar desarrollo rural, empleo local y conservación del ecosistema. No obstante, la definición legal resultó restrictiva (centrada en fincas mayores de 100 ha y con uso ganadero extensivo) y se mantiene prácticamente sin cambios, incluso tras la revisión de 2015.
Históricamente, la dehesa ha experimentado fases de expansión y regresión:
- Crecimiento entre los siglos XVIII y XX debido al aumento poblacional y la mecanización agraria.
- Crisis a mediados del siglo XX por la intensificación agrícola y los cambios socioeconómicos, que redujeron la superficie adehesada y su regeneración.
Aun así, la ley de 1986 y las políticas posteriores han permitido mantener cierta estabilidad e incluso un leve crecimiento desde finales del siglo XX.
Hay que destacar que no existen series históricas espaciales completas que permitan conocer con precisión si las dehesas actuales son las mismas que las históricas, lo que complica su seguimiento territorial. En este contexto, el Sistema de Información de Ocupación del Suelo de España (SIOSE) ofrece una base de datos nacional de referencia para analizar la ocupación y cobertura del suelo, aunque su modelo de datos complejo genera algunas incertidumbres. Por ello, también se considera útil comparar sus resultados con el Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC), más centrado en la gestión agraria.
Aplicación SIG para la caracterización y dinámicas del paisaje de dehesa
SIOSE
El SIOSE es la base de datos nacional de referencia en materia de ocupación del suelo, creada en 2005 y respaldada por la Ley 14/2010 sobre Infraestructuras y Servicios de Información Geográfica. Su modelo es orientado a objetos, describe relaciones y atributos de las coberturas del suelo, y tiene una escala de referencia 1:25.000 con una unidad mínima cartografiable de 2 hectáreas.
Dentro de la base SIOSE destacan dos tablas principales:
- T_POLIGONOS: contiene la geometría (polígonos del territorio) y atributos como el identificador único (Id_Polygon), código de cubierta (SIOSE_Code) y superficie en hectáreas (Superf_ha).
- T_VALORES: almacena la información temática de cada cubierta presente en los polígonos.
El diagrama de la página 5 del artículo muestra cómo ambas capas se relacionan mediante el identificador único, permitiendo asociar geometrías con atributos y porcentajes de ocupación.
En el SIOSE, la dehesa se clasifica como una cobertura compuesta, caracterizada por la presencia de árboles dispersos, sustrato herbáceo bien desarrollado, ausencia de matorral denso y un uso ganadero extensivo o semiextensivo. Para considerarse dehesa, un polígono debe incluir porcentajes de ocupación combinados de arbolado forestal con matorral, pastizal o cultivos herbáceos (distintos del arroz), pudiendo incorporar además pequeñas láminas de agua.

Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC)
El SIGPAC tiene una finalidad principalmente administrativa: identificar y delimitar las parcelas agrícolas declaradas por agricultores y ganaderos en los regímenes de ayuda vinculados a la superficie cultivada o pastada. Se desarrolló para simplificar los trámites de las solicitudes de ayuda y mejorar los controles administrativos y de campo (según el Real Decreto 1077/2014).
A diferencia del SIOSE, los datos del SIGPAC no son siempre de libre acceso, sino que requieren solicitud específica en algunos casos. Su información se guarda en copias anuales (“cachés”), y para este estudio se tomó como referencia el año 2014 para poder compararlo con SIOSE.
En esta base, las dehesas se almacenan en una tabla denominada t$dehesa, que define las áreas donde predomina un sistema agroforestal ganadero extensivo con pastizal y arbolado mediterráneo (género Quercus), una intervención humana evidente, y una media mínima de 10 árboles por hectárea.
SIGPAC tiene una resolución espacial más detallada (≈ 1:5.000), aunque con poca información temática, limitándose a superficie, perímetro, municipio, provincia y fechas de alta o baja del recinto.
Metodología
Para el procesamiento de datos del SIOSE, los autores emplearon el software FME (Feature Manipulation Engine), una herramienta ETL (Extract–Transform–Load) que permite automatizar la lectura, depuración y escritura de datos espaciales.

y atributos de dehesa en Extremadura a partir de SIOSE
- Lectura de las tablas SIOSE.
- Filtrado de los códigos correspondientes a las dehesas.
- Unión espacial y alfanumérica entre T_POLIGONOS y T_VALORES mediante el Id_Polygon.
- Depuración y configuración de los atributos.
- Escritura final de la información en una base de datos geográfica (geodatabase).
Para el SIGPAC, el proceso fue más simple: extracción directa de las coberturas t$dehesa en formato shapefile.
Análisis y tratamiento de los datos
Tras obtener las coberturas de dehesa, se realizaron tres tipos de análisis principales:
- Cuantificación y comparación de superficies:
- Se calculó la superficie total de dehesa en SIOSE (2005, 2011 y 2014) y en SIGPAC 2014.
- Se evaluó la convergencia entre ambas fuentes mediante una matriz de confusión, el índice de Kappa y los errores de omisión y comisión.
- Caracterización de cubiertas:
- Se analizó la frecuencia de aparición de cada tipo de cobertura (frondosas, pastizales, matorrales, cultivos, etc.).
- Se calcularon los porcentajes de ocupación media y las superficies medias por polígono de dehesa, aprovechando la riqueza del modelo de datos SIOSE.
- Análisis de dinámicas temporales:
- Se aplicó la Tasa de Cambio Anual (TCA) definida por la FAO (1996) para cuantificar la ganancia o pérdida anual de superficie adehesada entre las tres fechas de referencia.
- La fórmula empleada fue:

Resultados
Superficie de dehesa en Extremadura
Las consultas realizadas con SIOSE y SIGPAC muestran que la dehesa es el uso dominante del suelo en Extremadura.
- Según SIOSE, la superficie total oscila entre 1.211.217 ha (2005) y 1.200.036 ha (2014), representando una media del 28,9 % del territorio regional.
- Según SIGPAC (2014), la superficie es de 1.016.614 ha, es decir, un 24,4 % del total regional.
- La diferencia entre ambas fuentes es de ≈183.000 ha, atribuida a las distintas escalas y propósitos de cada base (SIOSE: caracterización territorial; SIGPAC: gestión agraria).


Pese a las diferencias en cuanto a superficie bruta contabilizada por SIOSE y SIGPAC, ambas
fuentes presentan un alto grado de convergencia (Cuadro 3). Tal es así, que la precisión global
estimada para ambos conjuntos en cuanto a la superficie de dehesa cuantificada se sitúa en el 88 %. En cuanto a los errores, existe un error de omisión del 20 % para la superficie de dehesa y del 10 % para la superficie sin dehesa en SIGPAC. En cuanto al error de comisión, se ha calculado un 32 % para la superficie de dehesa y un 6 % para la superficie sin dehesa en SIOSE. El índice de kappa global indica un alto acuerdo entre ambas fuentes, calculado en un 0,65.

Caracterización de la dehesa
El análisis de las cubiertas del suelo dentro de las dehesas muestra una composición dominada por las frondosas perennifolias y los pastizales, seguidas por el matorral y los cultivos herbáceos.
Frondosas perennifolias (encinas, alcornoques): 35,1 %
- Pastizales: 31,4 %
- Matorrales: 22,4 %
- Cultivos herbáceos (no arroz): 5,8 %
- Láminas de agua artificial: 2,7 %
Estas cubiertas representan el 97,4 % de las contabilizadas en los polígonos de dehesa de SIOSE 2014.

No obstante, los datos en cuanto al porcentaje medio de ocupación, así como la superficie media ocupada por las distintas cubiertas reflejan una realidad caracterizada por el predominio de los cultivos herbáceos distintos de arroz y los pastizales con un 62,1 % y 61,5 % de ocupación media por polígono.

Dinámica de la dehesa
El cálculo de la Tasa de Cambio Anual (TCA) a partir del SIOSE revela una ligera pérdida de superficie adehesada:
| Periodo | TCA (%) | Interpretación |
|---|---|---|
| 2005–2011 | –0,10 % /año | Pérdida leve |
| 2011–2014 | –0,11 % /año | Pérdida leve |
| 2005–2014 (global) | ≈ –0,1 % /año (≈ 1.211 ha/año) | Tendencia a ligera regresión |
En total, se estima una reducción de unas 7.000 ha en el periodo 2005–2014. Esta pérdida no implica una degradación general del ecosistema, sino que puede deberse a cambios de uso, reclasificaciones cartográficas o diferencias en la interpretación de los datos.
Conclusiones
La caracterización y dinámicas del paisaje de dehesa con SIG refuerza la importancia de integrar distintas fuentes cartográficas para una gestión sostenible del territorio. La dehesa constituye el elemento territorial más representativo y extendido del paisaje extremeño, configurando un sistema agrosilvopastoril de gran relevancia ecológica, económica y cultural. Los resultados obtenidos confirman su notable estabilidad espacial a lo largo del periodo analizado (2005–2014), con una superficie cercana a los 1,2 millones de hectáreas según SIOSE y algo más de un millón según SIGPAC, lo que supone entre el 25 % y el 29 % del territorio regional. La ligera pérdida detectada, en torno al 0,1 % anual, no refleja un proceso de degradación significativa, sino más bien variaciones ligadas a la precisión cartográfica, a los criterios de clasificación o a cambios puntuales en los usos del suelo.
Desde el punto de vista ecológico y estructural, la dehesa extremeña mantiene su carácter multifuncional, combinando la producción ganadera extensiva con la conservación del arbolado mediterráneo y de los pastizales. La presencia dominante de estas cubiertas —especialmente pastizales y frondosas perennifolias— reafirma su papel como ecosistema equilibrado y como modelo de gestión sostenible del territorio.
El análisis comparativo entre las bases de datos SIOSE y SIGPAC demuestra un alto grado de coherencia y complementariedad, con una precisión global del 88 % y un índice de concordancia (Kappa) de 0,65. SIOSE se consolida así como una herramienta de referencia nacional para el estudio de la ocupación del suelo, gracias a la riqueza temática de su modelo de datos y a su capacidad para integrar información de distintas fuentes. Por su parte, SIGPAC, con su mayor detalle geométrico, resulta especialmente útil para la gestión y planificación agraria a escala local.
En conjunto, se pone de relieve la necesidad de avanzar hacia una integración más completa de las fuentes cartográficas existentes —SIOSE, SIGPAC, Corine Land Cover, Mapa Forestal o Catastro— que permita disponer de una información más coherente, precisa y actualizada sobre el territorio. Solo mediante esta convergencia de datos y una mejora continua en la calidad de la información geográfica será posible garantizar un seguimiento eficaz de las dinámicas territoriales y contribuir a la preservación y sostenibilidad de la dehesa, uno de los paisajes más valiosos y singulares del suroeste ibérico.