
El Consejo de Ministros ha aprobado el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) 2025-2035, el principal instrumento de planificación en materia de residuos a nivel estatal para los próximos diez años. Dicho documento establece los objetivos, criterios y líneas de actuación que deberán orientar tanto las políticas públicas como la actividad de los distintos agentes del sector en un contexto marcado por la transición hacia la economía circular y el refuerzo de las exigencias ambientales.
El PEMAR actúa como marco de referencia para los futuros planes autonómicos y para el desarrollo normativo en materia de residuos, en aplicación de la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular:
https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2022-5809
Objetivos alineados con la política europea
El plan se ajusta a los principios y metas fijados por la Unión Europea en materia de residuos, en particular los relacionados con la prevención, la reutilización, el reciclaje y la reducción del vertido, en coherencia con el Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción de Economía Circular.
Entre sus objetivos generales destacan:
- Reducir la generación de residuos y su peligrosidad.
- Incrementar la preparación para la reutilización y el reciclaje.
- Limitar progresivamente el depósito en vertedero, especialmente de residuos valorizables.
- Mejorar la trazabilidad y la calidad de la información disponible.
- Reforzar la planificación y la coordinación entre administraciones públicas.
El PEMAR subraya la importancia de contar con sistemas de información homogéneos y datos fiables como base para la toma de decisiones y la evaluación de políticas públicas.
Atención específica a los residuos industriales y peligrosos
Uno de los apartados más relevantes del plan es el dedicado a los residuos industriales que no disponen de normativa específica por flujo, un ámbito que requiere soluciones técnicas especializadas debido a la complejidad y heterogeneidad de los residuos.
El PEMAR reconoce la necesidad de disponer de gestores autorizados con capacidad técnica suficiente para tratar este tipo de residuos, muchos de ellos peligrosos, y garantizar que su gestión se realiza con criterios de seguridad ambiental y control administrativo.
Asimismo, el plan aborda flujos regulados a través de normativa específica, como los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), los aceites usados o las pilas y acumuladores, de acuerdo con las directivas europeas aplicables. En estos casos, se refuerza la necesidad de mejorar la eficiencia de los sistemas de gestión, aumentar la trazabilidad y asegurar que los tratamientos se lleven a cabo en instalaciones autorizadas.
Traslados de residuos y reducción del vertido
El PEMAR dedica un espacio significativo a los traslados de residuos y al uso del vertedero como opción de gestión. El documento insiste en la necesidad de avanzar hacia una reducción progresiva del vertido, especialmente de residuos que puedan ser tratados mediante otras opciones de valorización.
En relación con los traslados, el plan señala la importancia de mejorar la coordinación entre comunidades autónomas y reforzar los mecanismos de control. Este ámbito resulta especialmente sensible debido a la existencia de diferentes criterios territoriales que pueden afectar a la planificación y operativa del sector.
El PEMAR apuesta por un marco que permita compatibilizar los principios de proximidad y autosuficiencia con un funcionamiento eficaz del sistema de gestión de residuos a escala estatal.
Suelos contaminados y enfoque integral
El plan incorpora también la descontaminación de suelos dentro de un enfoque integral de protección ambiental, dada su estrecha relación con la gestión de residuos peligrosos. Esta línea de actuación se enmarca en la evolución de la normativa europea tras la aprobación de la Directiva de vigilancia y resiliencia del suelo (Soil Monitoring Law), que establece un marco común para el seguimiento del estado de los suelos y la recuperación de emplazamientos contaminados.
El PEMAR destaca la necesidad de contar con operadores especializados y una adecuada coordinación administrativa para abordar este tipo de actuaciones.
Un marco de referencia para el desarrollo normativo
El PEMAR 2025-2035 establece una hoja de ruta común, pero su aplicación efectiva dependerá de su desarrollo a través de los planes autonómicos de gestión de residuos y de futuras disposiciones normativas. Su implementación requerirá seguimiento continuo, cooperación institucional y la participación de los agentes implicados en la gestión de residuos.
Con este plan, el Gobierno fija el marco estratégico que orientará la política de residuos en España durante la próxima década, en línea con los objetivos europeos y con un énfasis creciente en la planificación, el control y la seguridad ambiental.